EL COLUMPIO
De niña tuve columpio y recuerdo bien la sensación de subir tomando impulso y dejarse llevar luego hacia delante. Sin embargo a estas niñas - vete a saber porqué- las he pillado, justo, en el cambio de turno, cuando la que ha bajado nota aun la extrañeza del suelo y le toca montar a la otra. Quizás porque no puedo plasmar el aire en bronce.