CONSOLAR AL QUE LLORA

No hay razones ni argumentos, no hay siquiera pausa para intentarlo. Este pobre hombre no sabe qué más decir, para consolar al niño.

© Ana Valenciano, 2009

Bronce y hierro

Dimensiones: 17 x 12 x 90 cm

Pieza única.

PVP 300 €